Sartre. Condenarse a uno mismo.

Posteado en Social con etiquetas , sobre Febrero 14, 2009 por Gotardo J. González

Vía el blog de J. Telerman, encuentro esta charla con Jean Paul Sarte, que les recomiendo que se sienten a ver un rato (está fragmentada en seis partes).

Me llama la atención un concepto que queda claro al final de la entrevista -al final de la última parte de la entrevista-, que viene a asegurar que condenar a alguien es, condenarse a uno mismo en la medida en que virtualmente todos pudimos haber sido como cualquier otra persona.

Barak Obama. Mirar hacia delante

Posteado en política sobre Enero 19, 2009 por Gotardo J. González

El mundo mira hacia Washington con una ilusión casi religiosa. Obama llega a la Casa Blanca encarnando el final de los peores ocho años de gobierno de los Estados Unidos y la solución a los problemas que George W. Bush ha acumulado y producido desde su llegada a la presidencia en 2001. Se espera de éste que sea el mandato del Cambio: el primer presidente negro de los Estados Unidos concentra en su persona las expectativas de millones de ciudadanos norteamericanos y del resto del mundo.

Bush abandona la presidencia comparado por los especialista con Richard Nixon. Sus polémicas y nefastas iniciativas bélicas han condicionado una política internacional impopular, marcada por las guerras en Irak y Afganistán -donde este fin de semana murieron cinco personas en un atentado a una base estadounidense-, actuaciones ahora consideradas un fraude que Bush hijo maquilla con un dato: Estados Unidos no ha sido blanco de ningún atentado terrorista desde hace siete años. La política interior ha consistido en leves actuaciones fiscales y sanitarias que tampoco han gozado de buena acogida o utilidad y que finalmente han dejado al país creciente de hace ocho años con un acusado déficit, además de no haber sabido gestionar sucesos excepcionales como el desastre del Katrina. Todo esto, desde su ajustada y polémica elección, inspira el pronóstico de que George W. Bush será juzgado por la Historia como el peor presidente estadounidense hasta el momento, un artista del error gestor, cuando no un simplón y perezoso títere de su vicepresidente Dick Cheney.

En las comparaciones históricas, Obama se lleva la mejor parte. Su imagen dinámica ha sido comparada con la de Kennedy -más aún cuando se detuvo a un joven que planeaba disparar contra el presidente electo- y ahora, habiendo llegado a realizar el idéntico viaje de Philadelphia a Washintong que realizó Lincoln en el siglo XIX, se equipara su imagen a la de éste antiguo presidente, reavivando el fuego del ya desgastado sueño americano. En un discurso previo a su investidura, el pasado fin de semana, Obama apelaba a la unidad frente al monumento a Abraham Lincoln, emplazamiento ligado a la figura de Martin Luther King. Pudimos verle agasajado por la actuación de varios músicos, entre los que se encontraba Bruce Springsteen, arquetipo del patriotismo artístico americano, y U2, agrupación cuya vida y obra está intensamente implicada con la lucha por una justicia idealista. Obama canturreaba el tema American Pie en su primer baño de multitudes protegido en una urna de cristal blindado.

El nuevo presidente de Estados Unidos sabe rodearse de simbología y utilizar la retórica, apela a los principios básicos del patriotismo, de la libertad y de la igualdad, llena su discurso de referencias a líderes míticos y bebe de los grandes oradores para emocionar a una audiencia necesitada de optimismo, incluso de idealismo. Ahora hará falta un plan para llevar ese discurso a la pŕactica.

Barak Obama, en referencia al gobierno de George Bush, ha dicho que prefiere mirar hacia delante en lugar de juzgar a su predecesor, que le deja un difícil gobierno. Recibe un país en un estado tal que el líder brillante que se espera que sea Obama es indispensable, recibe un planeta -no olvidemos que hablamos de la primera potencia mundial- marcado por un conflicto globalizado entre Oriente y Occidente, que acusa una crisis financiera que ya se equipara a la del ‘29 y que algunos ya se han atrevido a identificar como el epitafio al capitalismo.

En lo social, la elección de Barak Obama es un importante varapalo al estadounidense racista, pero no la exterminación este sentimiento que puede verse exaltado si no hay una gestión del Gobierno afortunada. Es más, Obama es hijo de keniatas y se formó en un entorno marcadamente islámico, rodeado de diferentes culturas, confesiones y razas; representa el triunfo de los sectores sociales más desfavorecidos, desde los discriminados racialmente a los inmigrantes que llegan a Estados Unidos desde el sur -no en vano fue importante el voto latino, que Barak llegó a pedir en español, algo impensable en Bush-.

Una de la primeras actuaciones del nuevo presidente estadounidense será mediar en Oriente Medio, asegurar la llegada de ayuda humanitaria a la franja de Gaza y, para que el alto el fuego tenga consecuencias al menos a medio plazo, incrementar y mantener la implicación de los países implicados en el conflicto y de la Unión Europea. Tendrá más trabajo en lo que a conflictos bélicos se refiere si, como prometió, retira la ocupación estadounidense de Irak -lo que conlleva la responsabilidad de garantizar la aún incierta seguridad de la población civil de la zona-. También habrá que negociar con Cuba y limar asperezas con otros países de latinoamérica. A muy corto plazo, el cierre de Guantánamo se presenta como algo tan necesario como urgente, a la vez que complicado, ya que requerirá importantes actuaciones diplomáticas.

Y en esas actuaciones puede verse implicada España. Zapatero no descarta que haya a corto plazo una reunión con Obama -quien ya se ha informado sobre el modelo de sistema sanitario español-. El peso diplomático de España, interpretado como creciente por Zapatero después de la presencia en la cumbre del G20 y en la reciente de Oriente Medio, podría tener un importante papel en las actuaciones internacionales estadounidenses, y eso precisamente es algo que en España se espera que suceda mediante una reactivación de las relaciones con Estados Unidos.

En conjunto, se espera de Obama poco menos que la panacea a todos los problemas globales y particulares de Estados unidos, lo que demuestra que ha cautivado con su ideología -o idealismo- y con su apuesta por las libertades de cada individuo. Tal vez, esta capacidad casi omnipotente que se le adjudica a Obama no sea más que el reflejo de la necesidad cambio más que el cambio en sí, y en la política, salvo escasas y honrosas excepciones, suele complirse la ley de que cuantó más asciende la ilusión más dura será la caída del fiasco. El primer error que podemos cometer ahora es pensar que todo es cuestión de tiempo y que la esperanza era un resultado electoral; el segundo es el de confundir la figura del máximo responsable con el único responsable de un estado -no olvidemos que cuando se habla de democracia hablamos de la acción de millones de personas-. Quedan por delante cuatro años -quizás ocho- en los que habrá que trabajar duro para encaminarse hacia la utopía, nada más y nada menos, partiendo de un escenario internacional que es, por decirlo en positivo, el ideal para que un hombre brillante demuestre que lo es.

Débil tregua en Gaza

Posteado en política sobre Enero 19, 2009 por Gotardo J. González

Es la primera noche sin ataques en Gaza. Han pasado más de tres semanas de ofensiva israelí, el número de muertos ronda los mil cuatrocientos -al menos la mitad eran demostradamente ajenos a cualquier acción terrorista- y los heridos han superado con creces los cinco millares. Números abrumadores comparados con las trece bajas que ha sufrido israel.

Los periódicos se han llenado de testimonios estremecedores de palestinos que perdían absolutamente todo, familia y hogar. La saturación de los hospitales, según se nos ha narrado, se reflejaba en sus suelos que quedaban convertidos sencillamente en un inmenso mar de sangre. No se ha tenido reparo en arrasar con escuelas, en lisiar y asesinar a menores -más de cuatrocientos muertos- lo que ha contribuído a sembrar el terror entre la población palestina. Desde los primeros días el ataque de Israel ha sido aplastante, recrudeciéndose en la última semana, porque además de los objetivos militares concretos -y ambiguos- que el ejército se fijó como respuesta al ataque de Hamás, se ha pretendido demostrar al mundo islámico que el potencial israelí es capaz de la exterminación.

No en vano, la geografía urbanística de la franja de Gaza se presta a la vulnerabilidad. Prácticamente la totalidad del territorio, cercado por las fronteras con Israel y Egipto, está urbanizado. Es en sus calles, en emplazamientos civiles, donde la milicia de Hamás establece sus bases y sus arsenales -sencillamente, no hay otra posibilidad geográfica-. A Hamás no le importa exponer a la población palestina, mejor aún, cada muerto refuerza el sentir contra el pueblo israelí, es decir, refuerza a Hamás. El alimento del odio para colmo debilita a Al Fatah, el brazo político moderado de los palestinos, que ya ha sufrido duras muestras de rechado en Cisjordania. Son ya muchas generaciones nacidas en el conflicto, demasiadas décadas de enterrar familiares, de cuidar de mutilados y de educar a los supervivientes en el contexto del conflicto.

Agravando la situación, el bloqueo fronterizo, que intenta -no con demasiado éxito- detener el suministro de armas a Hamás, principalmente a través de los túneles de Rafah, supone tamabién el bloqueo a la ayuda humanitaria, condenando a los palestinos de la franja de Gaza a un aislamiento letal, una concentración masiva de población y el exterminio de la misma que ha hecho que defensores y simpatizantes de la causa palestina comparen el comportamiento de Israel hacia los palestinos con la que el pueblo judío sufrió de manos de los nazis.

Los periodistas entran de nuevo en Gaza, ahora que Israel empieza a retirarse, encontrando una ciudad completamente destruída y civiles que rescatan cadáveres de entre los escombros. Las imágenes del exceso israelí nos han sobrecogido, jóvenes mutilados, cadáveres de menores, niños que lloran perdidos en el caos de una ciudad derruída, la inocencia, en definitiva, destruída por el desmedido gigante israelí. Horas antes del alto el fuego un médico árabe residente en Israel perdió a su mujer y sus hijos en la franja de Gaza. Se preguntaba el doctor a quién estaban matando, qué clase de guerra es esta en la que muere la famila de un hombre que cura a ciudadanos israelíes, qué clase de ejército es capaz de ir más allá de lo militar para asesinar sin miramientos. Cabe preguntarse también dónde estaba la presión internacional cuando los ataques caían sobre escuelas de la ONU, qué sentido tiene la tibia o casi inexistente condena de la diplomacia internacional al uso de ciertas armas, a la acción militar en la que te todo vale para obtener unos objetivos ambiguos y que ha tenido libertad de actuación hasta que ha estimado conveniente.

Europa, con una actuación dimplomática excesivamente discreta durante las semanas del ataque, se implica ahora con la reconstrucción de Gaza. Reunidos en Egipto e Israel, con un Berlusconi durmiente, los líderes europeos establecieron este compromiso, no sin apelar a la figura del nuevo presidente americano, Barak Obama, quien tendrá que gestionar el acuerdo que Condoleeza Rice firmó con Israel, comprometiéndose a utilizar todos los medios posibles para controlar los pasos fronterizos y así detener el sumininstro de armas a Hamás, que suele entrar por las mismas vías que la ayuda humanitaria. Cuenta con la manifiesta voluntad de Egipto para hacer efectivo el desbloqueo de ayudas a la vez que se acaba con el paso de armas.

Hamás ha puesto un límite de siete días a Israel para retirar su ocupación, pero el gobierno de Tel-Aviv afirma que la retirada no será total mientras no haya garantías de que el alto el fuego de Hamás es firme, a la vez que asegura querer retirarse antes de que Barak Obama sea investido como presidente de los Estados Unidos; no desean, según afirman las autoridades israelíes, ocupar nningún territorio en Gaza porque no desean controlar la zona. Lo que sí pretenden es seguir contando con el apoyo de la nueva administración estadounidense en materia antiterrorismo. Todos estomos movimientos de acción de diplomática y de repliegue de tropas se hacen con la preparación suficiente para responder a un eventual ataque de las fuerzas de Hamás.

Está claro que quien domina la situación es Israel, como se han ocupado de demostrar durante las últimas tres semanas. Tal vez, si Israel se retira a tiempo y Hamás respeta el compromiso de no atacar, nos encontremos ante una nueva oportunidad de ver un germen de paz en Oriente Medio. Pero Hamás sale fortalecido estos días. El ataque desmedido de Israel alimenta el odio de un pueblo palestino que ya desprecia la posición moderada de Al Fatah y se identifica más con el primer precepto de los radicales, la destrucción del estado de Israel, y ya se teme que esto tenga la consecuencia de incrementar el poder de Hamás en los próximos comicios palestinos. Dicen también que la mayoría de la población israelí apoya la ofensiva -dado el dato, se suele añadir que los medios israelíes obvian las imágenes de muertos y heridos civiles-. Mientras las voces de guerra se sigan alzando por encima de las intenciones de paz, el alto el fuego seguirá pendiendo de un tenso y frágil hilo que puede romperse en cualquier momento.

Treinta

Posteado en Libros sobre Diciembre 23, 2008 por Gotardo J. González

Treinta es el título del nuevo libro de Zara Patricia Mora, en formato digital, formato impreso y a muy buen precio::

http://stores.lulu.com/zarapatricia

Ante el maltratador, tolerancia cero

Posteado en Social con etiquetas , , , sobre Noviembre 25, 2008 por Gotardo J. González

Este amanecer

Posteado en Citas con etiquetas , , sobre Noviembre 25, 2008 por Gotardo J. González

Bonito sí que es, con el sol despuntando tras Sierra Nevada en una luminosa mañana de otoño. Pero ¿es bueno este amanecer? Pregunto…

Jesús Lens

Jovencitas desnudas

Posteado en Desnudos con etiquetas , , , , , , sobre Noviembre 20, 2008 por Gotardo J. González
Campaña contra la pornografia infantil

Lolitas

Obama

Posteado en Citas con etiquetas , , , sobre Noviembre 11, 2008 por Gotardo J. González

El desgaste a corto plazo obligará a despertar las consciencias más reacias al cambio para adoptar un nuevo estilo de vida, un nuevo desarrollo personal en todos los niveles que dará un vuelco radical al sistema, en algunos casos impuesto y en otros adquirido, en el que nos movemos en el mal llamado “primer mundo”. Cambios como los que está viviendo un país adolescente. El nuevo Presidente de los Estados Unidos de América. El primer presidente “de color” en un lugar donde la discriminación racial se abolió hace casi cincuenta años aunque persiste en la actualidad.

Antonio Sambi. El nuevo color de Estados Unidos.

La polilla de Silvina L. Monge

Posteado en Libros con etiquetas , , , sobre Noviembre 4, 2008 por Gotardo J. González

«Yo tendría que haber sido mariposa, polilla, haber nacido de mí mismo. Haber sido mi propia larva, mi propio padre, mi propia madre; yo debería haber prescindido de ti desde el comienzo». Así comienza La polilla, novela escrita por Silvina L. Monge que, si bien será publicada en papel a mediados de 2009, en la web oficial de la novela está disponible su descarga en PDF. Lo mejor de todo no es que haya quien ofrezca literatura en Internet, lo sorprendente es que se trata de literatura por la que muchos pagaríamos sin pensarlo.

La libertad de expresión y las funciones de la Corona

Posteado en política con etiquetas , , , , sobre Octubre 31, 2008 por Gotardo J. González

Iba a deciros ayer que creo que la Reina debería haberse callado; luego pensé que la libertad de expresión es extensible a todos los individuos y que le Reina tiene derecho a decir lo que quiera. De modo que esperé a hoy para escribir sobre las declaraciones que ya todo el mundo ha escuchado, pero no llego a ninguna conclusión, no sé qué tiene más valor, tal vez la libertad de opinar, tal vez la neutralidad política que debe guardar una consorte, porque eso es la Reina, sin más, un engranaje del mecanismo político de España, y aunque la Reina no reine, al fin y al cabo está ahí para ser, después del Rey, la parte visible de la Corona.

Pero cuando se ostenta un cargo vitalicio que consiste en representar a los Españoles, no sólo como colectivo, sino uno a uno, como individuos, más aún cuando se ha trabajado durante años para convencernos de que SSMM son SSMM de todos y cada uno de los españoles, la neutralidad debe ser manifiesta o traducirse en un apoyo total a los derechos de cada uno, entre los que se incluyen el derecho a decidir sobre la vida propia y a formar una familia como a uno le de la gana.

Sobre el aborto no opino, hoy no quiero. El aborto conlleva unos problemas éticos que deberán solventarse en la calle y sobre los que una reina no debería pronunciarse en público -entiéndase en presencia de una periodista que está escribiendo un libro para publicar lo que dicha reina diga-. Igual pasa con la eutanasia, con la diferencia de que el derecho a la vida propia, que todos tenemos gracias a la Constitución otros documentos, equivale al derecho a darse muerte a uno mismo, y la Reina debería ser precisamente garante de ese derecho, símbolo de que uno puede aliviar un dolor irremediable en cualquier momento.

Lo que no plantea ninguna duda es la gilipollez del matrimonio: si el matrimonio entre homosexuales no es matrimonio porque a alguien se le ocurre que es diferente, yo manifiesto aquí y ahora que el coche de mi vecino se llame de forma distitna, porque es diferente al mío, y a partir de ahora exijo que Matías el del segundo vaya a trabajar en rodalium, artefacto antes conocido como ‘coche’. Las declaraciones de la Reina que Pilar Urbano recoge en su libro dicen así:

«Puedo comprender, aceptar y respetar que haya personas con otra tendencia sexual, pero ¿que se sientan orgullosos por ser gays? ¿Que se suban a una carroza y salgan en manifestaciones? Si todos los que no somos gays saliéramos en manifestación… colapsaríamos el tráfico».

Al escucharlas, inmediatamente se me vino a la cabeza otro colectivo totalmente perjudicado en el pasado y hoy día mejor visto: las mujeres. Y entiendo perfectamente la necesidad de que lo miembros de un colectivo marginado o maltratado tengan que salir a la calle a manifestar el orgullo de ser como son -pero eso no será un logro, el logro llegará cuando esas manifestaciones sean innecesarias, cuando ese orgullo sea obvio, por eso los heterosexuales no manifiestan su orgullo hetero, porque nadie duda de él-.

Quizás lo más significativo no sea si la Reina tiene derecho, fuera del ámbito familiar, a hacer ciertas declaraciones o no; lo más significativo es que la Reina se equivoca: se equivoca al pretender hacer distinciones entre los españoles, al insinuar que el amor o las relaciones conyugales son diferentes en derechos según la forma de aparearse que tenga cada cual, se equivoca y eso ha planteado un problema. ¿Cómo podía la Casa Real rectificar un error sin desdecir a la Reina? Lo hace de una forma leve, a través de un comunicado que no desmiente las declaraciones pero en el que se confiesa que la Reina “lamenta” el malestar generado «en personas o instituciones, a las que siempre ha profesado y profesa un profundo respeto», después de asegurar que «Las supuestas afirmaciones que se han realizado en el ámbito privado no se corresponden con exactitud a las opiniones vertidas por la reina, como oportunamente se le ha hecho saber a la autora». Y yo me pregunto cuál es el grado de inexactitud de las afirmaciones, pero intuyo que debe ser muy alto cuando no hay un desmentido claro por parte de la Casa Real, y me parece que cuando un miembro de la Familia Real opina sobre cuestiones políticas, el vasallo debe tener derecho a poder cambiar de Rey a su parecer político, derecho a lo que comúnmente se llama República.